Se puede besar haciendo hueco. Un beso como un cuenco con
las manos. Como todas las cosas que se escurren. Hay besos que aparecen. Como
salir de un escondite. Como todas las cosas nuevas. Se puede besar suave. Como
la piel de un hombro. De repente. También se puede besar lejos. Un beso
parecido a un aeropuerto, o a un tren. Hay besos como fruta, de colores. Y
besos como sábanas, hilo a hilo. Se puede besar como una falda, con vuelo. O como
un pájaro, con alas. Un beso como un río, con orillas. Un beso como Marzo un jueves por la noche. Como ventanas blancas. Hay besos que parecen manos en la cintura. Y besos que hacen ruido. También los hay que no llegan a darse, fríos, como una vacante. Un beso que no es suficiente. Y luego están los besos
que se abren, como ojos, sobre
todos los mares de saliva. Sobre todas las bocas. Sobre todos los peces
amarillos.
Ruiz. B.