No sabía cómo empezar y empezó por decir algunas cosas. Esperamos sentir hacia algún sitio, una especie de falda de colores parecida a una tarta de manzana nos inspira emociones. ¡Y era tan complicado despertarlas detrás de la persiana de años!
No nos imaginábamos la historia, por una vez.
¿Qué pasa? Sin saber hacia dónde, cuándo como y por qué no me estoy dando prisa.
Era una especie de desazón sin parecidos con la melancolía, algo como una pena parecida al deseo.
¿Cuándo ocurrió? Aún no hemos conseguido discernir si fue a oscuras o en Verano, en cualquier caso no nos dimos ni cuenta de que nos enterábamos.
Pero por aquí nunca se quedan los milagros y las alas se revuelven incómodas si no las acarician.
No sé, por lo menos las vistas son bonitas. Esperando que vengan sin buscarnos y por fin nos encuentren.
Ruiz. B.
No hay comentarios:
Publicar un comentario