"Te ayudaré a venir si vienes y a no venir si no vienes."
A veces, es de noche
y la ciudad queda bastante lejos.
Se puede descubrir entonces, otra vez,
que una de las mejores
cosas que tienen las historias
es el final.
jueves, 13 de junio de 2013
martes, 4 de junio de 2013
Junio.
"Surgías entre cálidas ruinas del estío como un ave feliz,
y los jazmines espesaban su sombra, blanca y fría.
Pero un rumor secreto de guitarras deshojaba la última rosa de la noche
y el desnudo jinete desdeñoso, por las murallas verdes del acanto,
segaba con la cruel sonrisa de su espada el nocturno azahar y la melancolía."
Pablo García Baena
Esperamos volver a donde jamás fuimos.
No nos va mal, sabemos
empujar los gemidos hasta el límite que nos marca la piel.
En los pasos hacia cualquier primavera extravasada, por encima del tiempo que marca los abismos sobre algún calendario con años de retraso, vivimos lentamente, a pulso de café y sabor a música.
Hay una confusión de luces, este invierno, los jueves por la tarde, el llanto cuando empiezan las historias. Y la lluvia.
De luz.
Octubre, abril.
De Mayo detenido.
Ruiz. B.
y los jazmines espesaban su sombra, blanca y fría.
Pero un rumor secreto de guitarras deshojaba la última rosa de la noche
y el desnudo jinete desdeñoso, por las murallas verdes del acanto,
segaba con la cruel sonrisa de su espada el nocturno azahar y la melancolía."
Pablo García Baena
Esperamos volver a donde jamás fuimos.
No nos va mal, sabemos
empujar los gemidos hasta el límite que nos marca la piel.
En los pasos hacia cualquier primavera extravasada, por encima del tiempo que marca los abismos sobre algún calendario con años de retraso, vivimos lentamente, a pulso de café y sabor a música.
Hay una confusión de luces, este invierno, los jueves por la tarde, el llanto cuando empiezan las historias. Y la lluvia.
De luz.
Octubre, abril.
De Mayo detenido.
Ruiz. B.
jueves, 30 de mayo de 2013
El frío es lo que tiene.
Vamos a hacer como si no existiera.
Sin fecha (de caducidad).
Sin ganas.
Sin límite (de tiempo).
Ruiz. B.
Sin fecha (de caducidad).
Sin ganas.
Sin límite (de tiempo).
Ruiz. B.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Mientras.
"Me sumerjo en tus labios como el ruido en el mundo."
He olvidado los trazos de una voz, muy despacio, sin prisa.
Como se olvidan las cosas que se quieren.
En cambio, un ascensor helado ha empujado un vacío hacia el recuerdo.
Y ha caído sin fondo, sin marcar con cuidado cada límite, invadiendo la tarde.
Nada me queda ya bajo tu sombra.
En esta confusión de nombres que promete un latido,
gimiendo con cuidado a cada rato,
confluyen dos eclipses - aquí podría decirse que dos puertas abiertas. O que dos bocas.
Y reclinan los días sobre el cielo.
Mientras yo
me sumerjo en tus labios
como el ruido en el mundo.
Ruiz. B.
He olvidado los trazos de una voz, muy despacio, sin prisa.
Como se olvidan las cosas que se quieren.
En cambio, un ascensor helado ha empujado un vacío hacia el recuerdo.
Y ha caído sin fondo, sin marcar con cuidado cada límite, invadiendo la tarde.
Nada me queda ya bajo tu sombra.
En esta confusión de nombres que promete un latido,
gimiendo con cuidado a cada rato,
confluyen dos eclipses - aquí podría decirse que dos puertas abiertas. O que dos bocas.
Y reclinan los días sobre el cielo.
Mientras yo
me sumerjo en tus labios
como el ruido en el mundo.
Ruiz. B.
sábado, 18 de mayo de 2013
Las cosas esenciales.
"Las cosas esenciales instaladas fuera de la razón."
"Para escribir, piensa en una idea, sólo una frase. Y desarróllala." Eso fue lo que le dijeron y eso hizo.
Estaban en una calle pequeña, muy transitada, y el cielo estaba gris, y había viento. Era uno de estos días incómodos que invitan al recuerdo.
Pero no hicieron nada, se quedaron donde estaban, sentados y callados. Compartían solo un trazo de bufanda en las rodillas.
¿Qué hacemos con las cosas nuevas? Cualquier tipo de cosas, las entradas, las banales, los regalos, los tickets, las tarjetas que cogemos en los restaurantes que nos han gustado. Las metemos en cajas, las dejamos sobre la mesa al llegar, o en alguna estantería. Algunos no las dejan, se las llevan con ellos. Para siempre. Y algunos las olvidan, o las pierden de vista hasta quién sabe.
¿Cómo empieza el amor? Se resistía a creer que sólo lo que explota fuera cierto. Hacía un año, en ese mismo sitio, no habría podido creer otra cosa.
¿Por qué todas las formas de dependencia son iguales? Qué estaría buscando a través de ellas, y cómo no volverían a repetirse, y la duda quedó eclipsada por una especie de sonrisa. Esa de cuando decidió que no quería salvarse tan pronto, aún sin saber ni cómo ni por qué.
Había cambiado algo, al menos, y ahora le gustaba la improductividad y no le molestaban las cosas inestables, ni lo efímero de aquel abril que había pasado tan rápido.
Y cuando pensó qué nos cambia la vida, empezaba a llover. Y tuvieron que volver a casa.
Ruiz. B.
"Para escribir, piensa en una idea, sólo una frase. Y desarróllala." Eso fue lo que le dijeron y eso hizo.
Estaban en una calle pequeña, muy transitada, y el cielo estaba gris, y había viento. Era uno de estos días incómodos que invitan al recuerdo.
Pero no hicieron nada, se quedaron donde estaban, sentados y callados. Compartían solo un trazo de bufanda en las rodillas.
¿Qué hacemos con las cosas nuevas? Cualquier tipo de cosas, las entradas, las banales, los regalos, los tickets, las tarjetas que cogemos en los restaurantes que nos han gustado. Las metemos en cajas, las dejamos sobre la mesa al llegar, o en alguna estantería. Algunos no las dejan, se las llevan con ellos. Para siempre. Y algunos las olvidan, o las pierden de vista hasta quién sabe.
¿Cómo empieza el amor? Se resistía a creer que sólo lo que explota fuera cierto. Hacía un año, en ese mismo sitio, no habría podido creer otra cosa.
¿Por qué todas las formas de dependencia son iguales? Qué estaría buscando a través de ellas, y cómo no volverían a repetirse, y la duda quedó eclipsada por una especie de sonrisa. Esa de cuando decidió que no quería salvarse tan pronto, aún sin saber ni cómo ni por qué.
Había cambiado algo, al menos, y ahora le gustaba la improductividad y no le molestaban las cosas inestables, ni lo efímero de aquel abril que había pasado tan rápido.
Y cuando pensó qué nos cambia la vida, empezaba a llover. Y tuvieron que volver a casa.
Ruiz. B.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Sin límites.
-
La carne es triste cuando está muerta. Pero la
carne nueva, la carne palpitante es la alegría de vivir. Yo no estoy triste,
¡estoy desesperado! Por la traición a mi carne, a mi sangre…a todo lo que es mi
cuerpo, y mi alma.
-
Por favor, Federico…háblame sin rodeos y no en
verso.
-
Nunca se dice la verdad…mas que en verso. En
verso desnudo, como la verdad.
-
¡No existe esa clase de amor que tú buscas! Eso
que tú quieres, de la manera más difícil, sólo se encuentra en una mujer.
-
Yo nunca he conocido mujer…oh, sí. Las mujeres
me buscan, están a gusto conmigo…hasta se enamoran de mi. Pero yo no he
conocido mujer.
-
Eso sí que no me lo creo, aunque me hagas un
juramento gitano por los vivos y por los muertos.
-
Yo no soy gitano, no. Soy andaluz, del reino de
Granada. Y no he conocido mujer.
-
¿Y me quieres decir que un hombre como tú, ávido
y curioso de todo, se ha privado de una mitad del género humano?
- ¿No te has privado tú de la otra mitad? Si es
verdad lo que dices, es que tú eres tan anormal como yo. Que lo soy, en efecto,
porque sólo he conocido hombres. Ah, y sabes que el marica me da risa. Me
divierte con su prurito mujeril de lavar, planchar, coser, pintarse, vestirse
con faldas, hablar con gestos y ademanes afeminados. Pero no me gusta. Tu idea
de conocer solo a la mujer no es la normalidad. Ni la mía tampoco. Lo normal es
el amor sin límites. En el paraíso se necesitaría una verdadera revolución. Una
nueva moral. La moral de la libertad absoluta. Y esa es la que buscaba el viejo
hermoso Walt Whitman...
miércoles, 7 de noviembre de 2012
"¡Brillo eterno de la mente inmaculada!"
Querido 4:
Es tardísimo, es ya quizá demasiado tarde. Pero, hoy, no me importa. Hoy, 4, en una tímida primera vez desde hace ya algún tiempo, el mundo ha conseguido emocionarme.
Debería estar escribiendo sobre el agua o la sangre, querido hombre imperfecto, pero hoy no es el día para sentir el llanto, ni el trago de saliva, ni siquiera la lluvia.
Hoy voy a ser muy breve, y sólo te diré que he vuelto a sentir miedo. Y que he sido feliz.
Como siempre, espero que descanses.
"Es que su personalidad promete sacarte de tu mediocre vida humana. No sé, es como subirte en un increíble meteorito ardiente que te llevará hasta otro mundo, un mundo donde todo es emocionante."
Es tardísimo, es ya quizá demasiado tarde. Pero, hoy, no me importa. Hoy, 4, en una tímida primera vez desde hace ya algún tiempo, el mundo ha conseguido emocionarme.
Debería estar escribiendo sobre el agua o la sangre, querido hombre imperfecto, pero hoy no es el día para sentir el llanto, ni el trago de saliva, ni siquiera la lluvia.
Hoy voy a ser muy breve, y sólo te diré que he vuelto a sentir miedo. Y que he sido feliz.
Como siempre, espero que descanses.
"Es que su personalidad promete sacarte de tu mediocre vida humana. No sé, es como subirte en un increíble meteorito ardiente que te llevará hasta otro mundo, un mundo donde todo es emocionante."
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