"Me sumerjo en tus labios como el ruido en el mundo."
He olvidado los trazos de una voz, muy despacio, sin prisa.
Como se olvidan las cosas que se quieren.
En cambio, un ascensor helado ha empujado un vacío hacia el recuerdo.
Y ha caído sin fondo, sin marcar con cuidado cada límite, invadiendo la tarde.
Nada me queda ya bajo tu sombra.
En esta confusión de nombres que promete un latido,
gimiendo con cuidado a cada rato,
confluyen dos eclipses - aquí podría decirse que dos puertas abiertas. O que dos bocas.
Y reclinan los días sobre el cielo.
Mientras yo
me sumerjo en tus labios
como el ruido en el mundo.
Ruiz. B.

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