Equivocamos las imágenes colocándolas donde nunca estuvieron, erramos la verdad sin dudar ni por un instante que estamos en lo cierto. Fallamos a menudo, generando rato a rato pruebas indiscutibles de la nada.
Así, todas las estaciones permanecen bajo las cosas tenues del Verano. Y un ala es ala y aire. Y los espacios son más esquinas, algo de curva crepuscular que jamás existió. Y los besos son siempre más que besos, más que saliva y carne.
Así, un muslo en el recuerdo es un muslo y una mano que sube. Y las flores son fuertes como si alguna vez lo hubieran sido. El tiempo es más elástico.
Y el amor, así, existe.
Ruiz. B.
El amor existe más allá que en el recuerdo.
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